domingo, 1 de mayo de 2011
Pensamiento del Día, 30-4-2011
sábado, 30 de abril de 2011
Pensamiento del Día, 29-4-2011
jueves, 28 de abril de 2011
Pensamiento del Día, 28-4-2011
martes, 26 de abril de 2011
Pensamiento del Día, 26-4-2011
Pensamiento del Día, 25-4-2011
«Si no sabemos en todo momento a dónde vamos, puede resultar útil saber de dónde venimos. Estoy haciendo lo posible para que te des cuenta de tus raíces históricas. Solamente así serás un ser humano. Solamente así serás más que un mono desnudo. Solamente así evitarás flotar en el vacío.»
(Jostein Gaarder; Oslo, 8 de agosto de 1952. El Mundo de Sofía, 1991)
En un sentido estricto, sólo el ser humano tiene historia... Por eso es tan importante hacernos críticamente conscientes de nuestra propio devenir (personal y colectivo) para evitar situarnos en ese "terreno de nadie" entre la precariedad de lo meramente instintivo y la vacuidad de un sujeto flotante incapaz de tomar dirección alguna. Decidir racionalmente hacia donde vamos, más allá de los rumbos inerciales de las convenciones y costumbres, puede ser un problema muy arduo, pero se torna totalmente insoluble cuando renunciamos a saber con la mayor precisión crítica, sin sacralizaciones ingenuas ni flagelaciones atormentadas, de dónde venimos... Y eso, el mejor conocimiento problemático de nuestro pasado, sí debiera ser capaz de dárnoslo la escuela para que, al menos, podamos apostar con buenas razones por nuestro futuro.
Nacho Fernández del Castro, 25 de Abril de 2011.viernes, 22 de abril de 2011
Pensamiento del Día, 21-4-2011
«La ironía es la forma más alta de sinceridad.»
(Enrique Vila-Matas; Barcelona, 31 de marzo de 1948.París no se acaba nunca, 2003)
Lamentablemente la ironía no es flor que se cultive en nuestros sistemas educativos... La ironía requiere, desde luego, una toma de distancia respecto a lo que se refiere, y la escuela sólo refiere un currículum prescrito, unos contenidos programados, unos libros de texto sacralizados. Pero el caso es que una educación sincera, abierta a esa vida que es conflicto, no puede darse sin esa distancia desmitificadora, desinhibidora, propiciadora, sugerente, polémica. ¿No es irónico?.
Nacho Fernández del Castro, 21 de Abril de 2011.jueves, 21 de abril de 2011
Pensamiento del Día, 20-4-2011
«Todos nos transformaríamos si nos atreviéramos a ser lo que somos.»
(, Marguerite Cleenewerck de Crayencour, Marguerite Yourcenar; Bruselas, Bélgica,
8 de junio de 1903 – Northeast Harbor, Mount Desert Island, Estados Unidos, 17 de diciembre de 1987. Alexis o el tratado del inútil combate, 1929)
Cuando aceptamos realmente eso que llamamos nuestra forma de ser y nos atrevemos a proyectarla en diálogo con el mundo no puede haber sino transformación... Transformación de ese yo que deberá reconstruirse continuamente en una sucesión de conflictos y encuentros; transformación de una alteridad que habrá de ser intencionalmente modulada por un proceso de crítica intersubjetiva. Ser lo que somos para intentar transformar el mundo transformándonos: ese debiera ser el gran objetivo de una aprendizaje realmente vital. ¿Puede acogerlo nuestra escuela?.
Nacho Fernández del Castro, 20 de Marzo de 2011.Pensamiento del Día, 19-4-2011
«¿Cuántos años puede una montaña existir
antes de que sea arrastrada al mar?.
Si, ¿y cuántos años pueden algunas personas existir antes de que se les permita ser libres?.
Sí, ¿y cuantas veces puede un hombre volver su cabeza, fingiendo simplemente que no ve?.
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
la respuesta está flotando en el viento.»
(Robert Allen Zimmerman, Bob Dylan; Duluth, Minnesota, 24 de mayo de 1941.
"Blowin' in the Wind", en The Freewheelin' Bob Dylan, 1963)
Cerrar los ojos o volver la cabeza para fingir que no se ve... ¿Hay mayor síntoma de sumisión ante el estado de cosas?. Afortunadamente los seres humanos no somos simples montañas a la espera de que las inclemencias nos desgasten y nos vayan arrastrando, poco a poco, al mar... Y, sin embargo, ante los intereses de un poder inclemente, ¡cuántos seres humanos se comportan como montañas que se van dejando deshacer sumisamente!. Los seres humanos no somos montañas, pero, con demasiada frecuencia, tememos ser libres y, casi siempre, sentimos pavor ante la necesidad de conquistar esa libertad. Las instituciones educativas, aquí y ahora, ayudan más a afianzar esos temores y pavores que a liberarnos de ellos... Mientras dicen protegernos de todo viento en el que, acaso, floten algunas "respuestas inconvenientes".
Nacho Fernández del Castro, 19 de Marzo de 2011.miércoles, 20 de abril de 2011
Pensamiento del Día, 18-4-2011
«Darle cuerda al amanecer, empujar un poco al Sol,
al buen día meterlo en casa. Silba la calandria
y nos sorprende en vela, amuchados, con ganas de seguir.
Estación claridad vamos llegando.»
(María Elena Walsh; Ramos Mejía, Buenos Aires, 1 de febrero de 1930 –
Buenos Aires, 10 de enero de 2011. Últimos versos de "Viento Sur", 1990)
Cada día debemos reunir los mejores trinos de los más diestros pájaros cantores para sentirnos mucho, aunque no más; para sumar todas las ganas de seguir, pero sin inercias, luchando... Para sentirnos, en suma, capaces de poner en marcha auroras empujando ese sol que transformará cualquier tiempo confuso en un buen día. Si la escuela fuese capaz de ponernos en situación de aprender algo parecido a esto, bien merecería el nombre de Estación Claridad en este mundo en sombras... ¿Vamos llegando?.
Nacho Fernández del Castro, 18 de Abril de 2011.jueves, 14 de abril de 2011
Pensamiento del Día, 14-4-2011
miércoles, 6 de abril de 2011
Pensamiento del Día, 6-4-2011
sábado, 2 de abril de 2011
Pensamiento del Día, 1-4-2011
«No siente la libertad quien nunca vivió oprimido.»
(Fernando António Nogueira Pessoa; Lisboa, 13 de junio de 1888 — 30 de noviembre de 1935. Bernardo Soares: Libro del desasosiego, Fragmento 50, 1913-1935)
Oímos hablar continuamente de la libertad a quienes todo lo tienen y casi todo lo pueden con un simple gesto de sus manos... Oímos, atónitos, como pontifican sobre la libertad quienes viven precisamente de limitar la de los demás... Oímos, sobrecogidos, como los poderosos pretenden denominar libertad duradera a sus juegos de "sangre por petróleo", a esas "seguridades" que nos desnudan en cualquier aeropuerto, a la ocupación del espacio público con cámaras de videovigilancia... ¿Qué libertad es esa que tanto nos oprime y coarta?. La escuela, institución también opresora en su afán normalizador, debiera enseñar, al menos, a velar por la semántica, exigiendo que quienes nunca han sentido la opresión no usen el nombre de la libertad en vano.
Nacho Fernández del Castro, 1 de Abril de 2011.viernes, 1 de abril de 2011
Pensamiento del Día, 31-3-2011
«¿Qué sería de la vida, si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?.»
(Vincent Willem van Gogh; Zundert, Países Bajos, 30 de marzo de 1853 – Auvers-sur-Oise, Francia, 29 de julio de 1890. Cartas a Theo, 1870-1890)
Vivir debiera ser algo más que participar en las ceremonias culturalmente asentadas, reproducir las convenciones socialmente asumidas, afirmar las normas institucionalmente sacralizadas... Vivir exige el continuo intento de algo nuevo a partir de lo existente, algo que desborde los rituales establecidos, que supere lo convencional, que se quiera "anormal" en algún sentido... Vivir a fondo es, en buena medida, forzar lo prescrito desde lo proscrito. Lamentablemente en los sistemas educativos, cada día más, su fuente normalizadora se impone dobre la liberadora, el inmovilismo del saber a que atenerse desdibuja la osadía del ¡atrévete a saber!... ¿Pueden, en tales condiciones, albergar aún una escuela de vida?.
Nacho Fernández del Castro, 31 de Marzo de 2011.miércoles, 30 de marzo de 2011
Pensamiento del Día, 30-3-2011
«Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie.»
(Theodor Ludwig Wiesengrund Adorno; Fráncfort, Alemania, 11 de septiembre de 1903-
Viège, Suiza, 6 de agosto de 1969. Crítica de la cultura y sociedad, 1951)
Cuando la mirada se llena cada día del insoportable dolor del mundo retransmitido en directo por los medios... Cuando los pulmones y los poros se llenan cada hora con todos los malos humos y residuos que eso que llamamos el sistema nos regala... Cuando las palabras enmudecen ante tantas injusticias padecidas por gentes cercanas (o por nosotros mismos) desde una actitud de sumisión aprendida... ¿No empezamos a sentir la sensación de que "otros, al fin y al cabo, están mucho peor", "más vale que haya curro aunque respiremos mierda", "mal de muchos..."?. Ese es el objetivo, nada inocente, de la gran industria de la información y la cultura. Naturalizar el horror, la inmundicia y el oprobio... Y, precisamente por eso y contra eso, es necesario elaborar respuestas de disidencia y resistencia. Ante el horror, la inmundicia y el oprobio, ante el Aushwitz globalizado, no cabe la aceptación y la costumbre... Son necesarios los mejores "actos de barbarie", una poesía indignada como un escupitajo en la cara de los amos del mundo. ¿Será capaz la escuela de despertar la voluntad y la pericia para canalizar esa indignación en versos urgentes y directos, sin retórica?.
Nacho Fernández del Castro, 30 de Marzo de 2011.viernes, 25 de marzo de 2011
Pensamiento del Día, 24-3-2011
«Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes, tristes.
Tristes armas si no son las palabras. Tristes, tristes.
Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes, tristes.»
(Miguel Hernández Gilabert; Orihuela, 30 de octubre de 1910 – Alicante, 28 de marzo de 1942.
Cancionero y romancero de ausencias, 1938–1941; 1958)
Cuando las guerras no son combate de amor, cuando las armas de nuestras luchas no son las palabras más certeras, cuando el ser humano concreto no es capaz de empeñar su vida por amor, el mundo se torna inhóspito y triste... Y el mundo, para tanta gente y en tantos lugares, es inhóspito y triste. ¿Cómo reconstruir la vida como una empresa de amor cuajada en palabras que quieren ser versos?... Acaso ésta debiera ser la tarea más valiosa de la escuela del presente. Pero también la escuela, institución de este mundo, es con demasiada frecuencia un espacio de guerras ajenas al amor, donde se usan armas ajenas a las palabras, en el que proliferan seres de aliento técnico cuyos rituales asépticos nada tienen que ver con el amor... Un ámbito más inhóspito y triste, muchas veces, que la propia intemperie.
Nacho Fernández del Castro, 24 de Marzo de 2011.lunes, 21 de marzo de 2011
Pensamiento del Día, 21-3-2011
«Para no tratar a los indígenas de un pueblo colonizado como a niños, no hay remedio tan contundente como no tratar "como a un niño" a nadie, ni siquiera y sobre todo a los propios niños. Para que no traten a otros hombres "como a mujeres", el remedio más eficaz sería que no tratasen a las mujeres "como a mujeres". Por si se les da una idea, entre otras cosas...»
(Celia Amorós Puente; Valencia, 1944.Crítica de la razón patriarcal, 1989)
Es evidente que, al tratar a algunos integrantes de un colectivo "como si fuese X", en realidad, a quien se está discriminado y excluyendo es a X. Cundo decimos, por ejemplo, "es peor que los gitanos", estamos, en realidad, atribuyendo al pueblo gitano, a cada uno de sus miembros, maldades sin cuento... Cuando decimos "es más torpe que un negro", estamos señalando a quienes tienen la piel oscura como poseedores de todas las torpezas... Cuando decimos "es más débil que un marica", estamos considerando a todo el que no es heterosexual como un quejoso alfeñique. Eso ha sucedido siempre, sigue sucediendo de forma más o menos encubierta con las mujeres, en cuanto se considera que necesitan (o merecen) un trato especial, ya sea untuosamente paternalista u opresivamente violento, por el hecho de ser mujeres. La escuela debiera, al menos, crear los hábitos que impidiesen tratar a nadie "como si fuese X", porque tampoco a los X se le ocurriese a nadie tratarlos de un modo especial.
Nacho Fernández del Castro, 21 de Marzo de 2011.Pensamiento del Día, 20-3-2011
sábado, 19 de marzo de 2011
Pensamiento del Día, 19-3-2011
Pensamiento del día, 18-3-2011
«¿Cómo es que, siendo tan inteligentes los niños, son tan estúpidos la mayor parte de los hombres?... Debe ser fruto de la educación.» (Alexandre Dumas, padre; Villers-Cotterêts, 1802 - Puys, cerca de Dieppe, 1870. Mis memorias, 1852-1855) "¡Están locos estos romanos!" suelen gritar Astérix y Obélix en algún momento de casi todas sus aventuras... Y, con carácter general, parece que el mundo entero, ese engendro construido desde la estupidez por nosotros los adultos, está realmente loco de remate. Por todas partes crece el abuso, la corrupción, el asesinato, y otras tropelías sin cuento ni fuero para sonrojo de cualquiera que tuviese el privilegio de no formar parte del invento. Así que sólo nos queda la infancia (y la primera juventud, con suerte) que, lejos ya de ser esa "colección de locos bajitos", se constituyen en la única esperanza de reinstauración de algo parecido a la inteligente cordura. ¡Lástima que "su educación" dependa también de nosotros, de tantas perversas instituciones degeneradas por la (sin)razón adulta!. |
viernes, 18 de marzo de 2011
Pensamiento del Día, 17-3-2011
«Lo que no se comparte no deja huella ni nostalgia..»
(Josefina Aldecoa; La Robla, León, 8 de marzo de 1926- Mazcuerras, Cantabria, 16 de marzo de 2011.
Historia de una maestra, 1990)
Lo que uno guarda para sí, ajeno a quienes le rodean, morirá con uno... No será siquiera capaz de desatar el embrujo de las imágenes nostálgicas, pues sólo habita la nostalgia en lo que fue con otros (o, en todo caso, en lo que fue sentimiento de soledad precisamente por la ausencia de otros precisos)... Por eso es tan importante compartir también los aprendizajes, tornarlos cooperativos, colaborativos, solidarios. Porque, por ende, el genio individual es tremendamente limitado con respecto al progreso en el conocimiento. En realidad, el propio avance de la ciencia y de la tecnología se funda en el trabajo en equipo y en la relación con la tarea de toda la humanidad precedente. Sin compartir las cosas y los saberes, los anhelos y los estados de ánimo, es imposible dejar huella alguna de nuestro paso por el mundo, es improbable un desarrollo personal satisfactorio. Josefina Aldecoa supo dejar huella para sumirnos en la nostalgia de una vida compartida desde su voluntad ilustrada de educar.