lunes, 21 de marzo de 2011

Pensamiento del Día, 20-3-2011

«La escuela no debe ser una preparación para la vida; la escuela debe ser la vida misma.»
 (Elbert Green Hubbard; Bloomington, Illinois, 19 de junio de 1856 – Barco Lusitania torpedeado y hundido por el Submarino SM U-20 a 8 millas de Cabo de Old Head of Kinsale, Irlanda, 7 de mayo de 1915)

Cuando, con ofensiva frecuencia y ademán ufano, se dice que la escuela es una preparación para la vida, muchas cosas se están ocultando... En primer lugar, claro, que la escuela es vida ella misma, que no puede constituirse en un espacio aséptico aislado del mundo exterior por más que tantos se empeñen en ello. En segundo lugar, que lo que la escuela puede aportar a cada estudiante no es un "aprender a vivir", sino toda una serie de conocimientos, estrategias y actitudes que luego cada persona, en diálogo con su entorno, habrá de convertir en ritmo vital propio... Pero, sobre todo, se encubre una voluntad técnico-instructiva que confía en la programación de rituales y ceremonias escolares como determinantes de las formas de hacer y de ser de quienes en ellos participan, y en el ajuste de las mismas a patrones socialmente homologables. En suma, se oculta la definitiva renuncia a una escuela concebida como agente de emancipación, como apuesta decidida por una ciudadanía libre y crítica, más que por un universo de consumidores normalizados y profesionalmente capacitados para asumir los retos de la precariedad laboral.
Nacho Fernández del Castro, 20 de Marzo de 2011.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada